
Solamente hay dos cosas que motivan al ser humano: el Dolor y el Placer. Traducidos a la experiencia emocional humana los entendemos como el miedo o el amor.
Yo puedo estar con alguien por gusto o porque lo necesito. Yo puedo ser dependiente económicamente, emocionalmente, sexualmente, físicamente, etc. Y entonces estoy con esta persona porque temo no contar con lo que esta me da. Temo sentirme sol@, temo el abandono, temo no tener dinero o afecto, o lo que sea, pero cuando mi relación se basa en una necesidad, eventualmente vendrán los miedos y se volverán en los motivos profundos para estar juntos.En cambio, hay quienes están juntos por gusto, por placer.
No es que te necesite, aunque si cooperamos mutuamente a construir nuestra vida y nuestra relación en una interdependencia. Ambos ponemos, ambos damos y crecemos juntos, pero si por algún motivo no pudiéramos estar juntos ya mas… no te necesito, así que no me aferro, no me enfermo de celos o de miedo, simplemente lo comprendo, disfruto lo que compartimos juntos y lo agradezco para darnos mutuamente libertad. Las parejas que están juntas por amor, disfrutan cada momento y dan lo mejor de sí (su creatividad) sin casarse con ninguna expectativa del futuro más que con el compromiso de dar siempre lo mejor de sí y resolver a su momento el instante presente, sea el que sea.En términos de la creatividad, las personas podemos motivarnos por miedo o por amor y ejercer la creatividad. La diferencia está en que cuando hacemos las cosas por amor, o sea por gusto, es placentero ser creativos y ese placer nos alimenta y nos llena de ganas de volver a serlo, mientras que el miedo nos drena de energía y nos impide disfrutar de nuestras creaciones.La madures de una persona se puede observar en las cosas que los motivan. ¿A ti te inspira el miedo o el amor? Obsérvate.